COMORBILIDAD

En los pacientes diagnosticados de TLP, pueden con relativa frecuencia concurrir  al mismo tiempo otros trastornos mentales, incluidos otros trastornos de personalidad.  Así, de manera general, los pacientes con TLP están relacionados con los trastornos del ánimo y con los trastornos de control de impulsos, con tasas elevadas de concurrencia con depresión mayor y otros trastornos del humor (trastorno bipolar y distimia), trastornos por consumo de substancias y trastornos de la conducta alimentaria. Además, varios estudios han mostrado tasas significativamente elevadas de trastorno de ansiedad, incluyendo el trastorno de pánico y el trastorno por estrés postraumático, en pacientes con TLP.  Por último, otros tratornos que pueden ser comórbidos con el TLP son el trastorno de identidad disociativo y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).  
Como vimos en el apartado dedicado al abordaje psiquiátrico, la consideración de dicha comorbilidad es importante por varios aspectos, entre los que destacaría:

  • La elevada frecuencia con que se asocian a otros trastornos (hasta un 70 % con distimia, o hasta un 50 % con depresión mayor).
  • El riesgo incrementado de suicidio pues la asociación de dos trastornos psiquiátricos en un mismo paciente aumenta considerablemente la tasa de intentos de suicidio.
  • La importancia de considerar los trastornos asociados en el  plan terapéutico pues ello condicionará el resultado del tratamiento psiquiátrico y psicológico y  por tanto la evolución clínica y pronóstico.