La asistencia psiquiátrica en el Trastorno Límite de Personalidad (TLP) es una intervención necesaria desde el inicio, complementaria y facilitadora del tratamiento psicológico. El tratamiento psiquiátrico del TLP supone un abanico de intervenciones, de las que cabría destacar las siguientes:
- La valoración del propio trastorno límite de personalidad y de otros trastornos psiquiátricos que muy a menudo se asocian.
- El tratamiento farmacológico.
- La coordinación del tratamiento realizado con otros terapeutas.
- El seguimiento clínico, la reevaluación del tratamiento y del plan terapéutico.
El proyecto terapéutico debe tener en cuenta tanto el trastorno límite de personalidad, como otros trastornos médicos o psiquiátricos asociados si los hay (por ejemplo otros trastornos de personalidad, trastornos de ansiedad, depresión, adicciones, trastornos de conducta alimentaria, Trastornos por Déficit de Atención e Hiperactividad, etc).
De manera general, los trastornos de personalidad suelen afectar al modo como los pacientes piensan acerca de si mismos o de los demás (trastornos cognitivos), sus emociones (sintomatología afectiva), y su conducta (problemas en el control de impulsos).
El tratamiento farmacológico del TLP irá dirigido a mejorar los síntomas en periodo de crisis, y también los síntomas de rasgo que ya describimos anteriormente dentro de las tres dimensiones, dificultades cognitivo-perceptivas, la inestabilidad afectiva y descontrol impulsivo y conductual.
Dentro de la valoración farmacológica, de manera esquemática se tendría que tener en cuenta los siguientes aspectos:
- Presentación clínica
- Comorbilidad psiquiátrica
- Comorbilidad física
- Antecedentes personales. Respuesta a tratamientos anteriores
- Proyecto terapéutico (coordinación psiquiatra y psicoterapeuta)
- Funcionalidad
- Aspectos individuales (adherencia, cumplimiento, etc)
La mejora de los síntomas cognitivos, afectivos e impulsivos mediante el uso de fármacos, hace que las personas afectadas se incorporen con éxito al tratamiento psicoterapéutico, como una parte del plan de tratamiento integral a nivel psicosocial.
Por último, dentro de los aspectos clave que destacaríamos para llevar a cabo el tratamiento psiquiátrico con éxito sería:
- Establecer una buena alianza terapéutica a partir de los siguientes aspectos:
- Valorando los antecedentes previos y expectativas que puede tener el paciente acerca de la medicación.
- Proponiendo una pauta de medicación de manera pactada, valorando conjuntamente los riesgos y beneficios de las diferentes alternativas terapéuticas.
- Teniendo en cuenta la mejoría funcional del paciente, a partir de la mejora clínica y minimización del riesgo de efectos secundarios.
- Realizar un buen diagnóstico y una valoración clínica individualizada, dado la frecuente comorbilidad que presentan los pacientes con TLP, y también la importante variabilidad que presentan en las manifestaciones propias del TLP.
- Ir adaptando el plan terapéutico y también el tratamiento farmacológico a la evolución clínica y las dimensiones clínicas que predominen en cada momento.