Podemos definir la personalidad como un conjunto de rasgos distintivos, estilos y patrones de comportamiento que conforman el carácter individual. También la manera de percibir el mundo, las actitudes, los pensamientos y los sentimientos constituyen elementos integrantes de la personalidad.


Según el DSM-IV-R (Manual diagnóstico.y estadístico de los trastornos mentales). un Trastorno de la Personalidad  (TP) es “un patrón permanente de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto y que tiene su inicio al principio de la edad adulta”.


Hay diez trastornos de personalidad, entre ellos el Trastorno límite (TLP). Lo más habitual es que aparezcan mezclados en una misma persona rasgos de distintos TP por lo que es importante consultar con un profesional a la hora de afinar en el diagnóstico. Los tratamientos y el pronóstico pueden variar según se trate de uno u otro TP.


Las personas con un TP tienen grandes dificultades para aceptar y adaptarse a las tensiones normales que genera la vida cotidiana. En su forma habitual de comportarse tienden a ser inflexibles, rígidas. Suelen tener problemas en la mayoría de ámbitos de su vida (personal, formativo, laboral, social, familiar) que además no son puntuales sino que caracterizan la historia vital de esa persona. Su sufrimiento y malestar es significativo, tanto en ellos como en su entorno más próximo.


En muchos casos ese sufrimiento es vivido como causado por los otros “que no entienden, que no aceptan, que se oponen”.


Sabemos que antes de decidir hacer un tratamiento hay una fase, tanto en la persona afectada como en el entorno, en la que se plantean dudas, ambivalencia, no aceptación, etc...en que la asistencia más oportuna es en forma de Asesoramiento y Orientación.


En estos casos desde TLP Tractaments ofrecemos:


  • Un espacio  para exponer dificultades ante profesionales con experiencia .
  • Guías de actuación adaptadas al caso concreto aunque no se esté en tratamiento.
  • Fomentar la motivación  de cara al tratamiento.
  • Facilitar la adaptación de la familia al momento en que se encuentre su familiar afectado.
  • Resituar las expectativas respecto a los tratamientos, posibilidades de mejora, curso de los trastornos etc...